Thursday, November 29, 2018

Nos vamos de nuevo


Si mi maleta pudiera contar historias, tendría miles que contar. Todo empezó con una promesa. La primera vez que mi papá voló a un país extranjero y lejano, ya era un adulto con hijos y estaba muy nervioso. En realidad, estaba angustiado y se prometió que no iba a dejar que sus hijos pasaran por la misma angustia. A nosotros nos tocó vivir cosas muy distintas y nuestros destinos se fueron forjando, nuestras personalidades desarrollando, las oportunidades fueron presentándose y, solo este año, mi maleta ha recorrido más millas conmigo de lo que juntas hemos recorrido los últimos cinco años. 

Ayer, la volví a llenar de ropa para volver a volar. Esta vez, tomó un poco más de tiempo que lo normal. En realidad, pospuse el hacer mi maleta lo más que pude. El solo hecho de pensar en qué me iba a llevar me agobiaba. Voy camino a pasar un par de meses estudiando y perfeccionando mi francés. En mis años de escuela, nunca fui de esas personas que se le daban los idiomas. El español sí, y me gustaba mucho. Aunque en realidad lo mío eran los deportes. Me hubiera encantado ser basquetbolista profesional, pero ese camino no era el que me tocaba seguir. Una combinación de factores me llevó a estudiar interpretación. Le di en el clavo y con mucho trabajo, perseverancia y apoyo, estoy contenta con lo que he logrado hasta hoy. Pero es momento de una siguiente etapa y por eso voy camino a Francia. Es muy difícil explicar a personas ajenas a la interpretación lo mucho que se necesita trabajar para de verdad saber un idioma. Va mucho más allá de la gramática y el vocabulario. Tiene que ver con la mentalidad de las personas que hablan ese idioma, con su cultura y su forma de vida. Así que la mejor manera de perfeccionar un idioma es vivirlo. Y allá voy con mi esposo. Llegar a este momento tomó incontables horas de trabajo, muchos sacrificios y decisiones, investigación, organización y logística. 

Al final, logré meter lo que consideré necesario para pasar dos meses en el invierno francés en mi incansable compañera de viajes. ¿La intención? Descubrir el mundo francés de cabo a rabo para de verdad entender el idioma y algún día, espero no muy lejano, poder transmitir mensajes del francés al español.

9 comments:

  1. Wow Cova, que hermoso relato Recuerdo cuando te conocí hace tanto y todo lo que me compartiste. Te sentí muy cercana tuvimos una gran empatïa y, a pesar de casi no vernos te quiero mucho, y siempre me enorgullecen tus logros. Felicidades ��

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  2. I'm hooked - now keep 'em coming!

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  3. Así empecé yo—a Francia para sentir el francés en los poros de la piel y después en el alma..me encanta leerte!! Ojalá que escribas mucho y a menudo!! Abrazos a los dos!!!!

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    1. ¡Gracias, Stephie! Voy a hacer todo lo posible. Nada me emociona más que saber que sigo un poco tus pasos. ¡Un abrazo de vuelta para ustedes!

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El curso de francés

Siempre me gustó mucho la escuela y me encanta tomar cursos para aprender de todo. Hace más de 15 años, aprendí alemán en Suiza con cursos....